Movimiento Bolivariano Suroccidente Colombiano

¿IDEOLOGÍA DE GÉNERO?

Por: Subcomisión de Género. FARC-EP. 20 agosto 2016

Con sorpresa hemos observado la oleada de críticas a propósito de las supuestas las cartillas que el gobierno junto a la ONU se diseñó para orientar a los colegios sobre qué hacer en los casos en los que sus estudiantes se reconozcan homosexuales o tengan dudas frente a los temas de identidad de género.

Como una bola de nieve empezaron a circular falsos rumores alrededor de las cartillas, con imágenes sacadas de una historieta para adultos diseñada y publicada en el 2006 para Estados Unidos, cuyo título es ‘In bed with David & Jonathan’ y el autor es Tom Bouden, afirmado que estas iban a ser distribuidas en los Colegios con el objetivo de propagar una “ideología de género” que al parecer, según las interpretaciones de quienes armaron el escándalo mediático, vuelve homosexuales a niños y niñas al ver imágenes contenidas allí.

La mentira propagada por medios y redes sociales, sumada al desconocimiento de la sociedad colombiana sobre los temas que tienen que ver con la sexualidad humana, llevaron a que se realizaran marchas en contra de las supuestas cartillas, que convocaran a la ministra de educación Gina Parody a un debate de control político en el senado y ahora resulta que anda circulando un audio vía WhatsApp en el que supuestamente el pastor Eduardo Cañas Estrada, miembro de la Iglesia cristiana evangélica Manantial en Bogotá dice que los acuerdos de La Habana van a incorporar “la ideología de género” y que por tal motivo los cristianos deberían votar NO al plebiscito.

Repetimos que causa bastante desconcierto cómo en cuestión de una semana todo este tema tomó tremendas proporciones, sobre todo cuando se está mintiendo con la información que circula y se manipulan conceptos y términos que en pleno siglo XXI deberían ser de pleno conocimiento del conjunto de la sociedad, y que además debatirlos de manera amplia y sincera podría salvar vidas como la de Sergio Urrego. Llamar “ideología de género” al tema en cuestión, demuestra desconocimiento del tema. Vamos por partes:

Ideología es el conjunto de las expresiones de ideas filosóficas, culturales e inmateriales que representan una visión de lo que nos rodea. Es decir, todos y todas vivimos inmersos en cierta ideología que determina la forma como entendemos el mundo.

Género es la construcción social a partir de la cual se ha definido, por miles de años, qué es lo femenino y qué es lo masculino. Para que no se crea que son invenciones sacadas de un sombrero, la misma Organización Mundial de la Salud (OMS) ha definido el género como “las funciones, comportamientos, actividades y atributos que cada sociedad considera apropiados para los hombres y las mujeres.” En este sentido la identidad de género es el proceso mediante el cual un ser humano nacido con un sexo determinado biológicamente, asume rasgos femeninos o masculinos.

Al comprender esto, se comprende también de dónde nacen los estereotipos y prejuicios frente a la feminidad y la masculinidad: las niñas deben jugar con muñecas y los niños con carros; las mujeres deben ser amas de casa y los hombres proveedores del hogar; las mujeres deben ser dulces y delicadas, los hombres agresivos y toscos.

Son estereotipos occidentales que responden al ideal de hombre y mujer que ha llevado a que por siglos se dé un trato diferente de acuerdo a la identidad de género, pues en el ámbito público resulta más conveniente tener hombres que no demuestren debilidad emocional y que sean más racionales, que una mujer con características opuestas, cayendo así en una exclusión histórica de todo aquello que se asocie con lo femenino, incluyendo homosexuales, transgeneristas o intersexuales.

Estudiar el origen y los alcances de estos términos es fundamental para entender por qué es importante que niños y niñas desde el colegio aprendan que no están mal las diversas identidades de género, para que crezcan con una lectura del mundo incluyente y democrático con toda la amplitud de lo que ese término significa.

En este sentido, al hacer una revisión de lo que hemos vivido como procesos de formación sobre sexualidad en los colegios, el balance es bastante crítico y podríamos asegurar que los y las niñas han recibido una formación “anti género” en la que les han enseñado los estereotipos sobre hombres y mujeres definiéndolos como radicalmente distintos y por lo tanto con acceso a privilegios sociales diferenciados.

Contrario a las versiones manipuladas que circulan en contra del proceso de La Habana, las mujeres farianas hemos trabajado en la Mesa de Conversaciones en función de garantizar la inclusión del enfoque de género en los acuerdos, que permita que las mujeres y sectores hasta ahora más excluidos, tengan participación activa y efectiva en igualdad de condiciones en la implementación de lo pactado. No hay ningún acuerdo en el que se hable de la supuesta “ideología de género” ni se va a obligar a ninguna instancia a que se aplique el enfoque.

Por lo tanto es absurdo que se utilice este escándalo como un argumento a favor de una campaña política que parte del desconocimiento total de los textos firmados y de una manipulación planificada dirigida a confundir a la población Colombiana.

Ni el enfoque de género, ni ningún proceso de formación que busque acercar a las comunidades a este tema va a hacerle daño al pueblo colombiano, al contrario, sentará las bases de una sociedad menos excluyente y discriminatoria.