Movimiento Bolivariano Suroccidente Colombiano

LA URIBE: ¿ESCENARIO DE GUERRA O PAZ?

Por: FARC-EP. 11 julio 2016

Definitivamente alguien, con evidente intención malsana, por no decir perversa, realiza intensos esfuerzos por echar abajo la confianza y lo materialmente conseguido en la Mesa de Conversaciones de La Habana. No se puede pensar de otra manera cuando se tiene conocimiento de lo sucedido el día 8 en el área del municipio de La Uribe, en el departamento del Meta.

Por fortuna, las FARC seguimos haciendo frente a las provocaciones con el optimismo y la buena fe que caracteriza a los amantes de la paz y la solución política. No perdemos la cabeza ni nos dejamos llevar por las tentaciones. Incluso en medio de difíciles situaciones personales y bajo la intensidad del fuego enemigo, complace leer el ánimo que inspira a nuestros mandos.

Para nadie es un secreto que la semana que termina falleció la señora madre del Camarada Iván Márquez y que gracias al gesto de gallardía del Presidente Juan Manuel Santos, el jefe de la Delegación de Paz de La Habana fue autorizado y apoyado para asistir a los funerales de su ser querido. Eso implica traslados, medidas de seguridad, coordinación y sobre todo buena fe.

Que debemos reconocer mantuvieron con firmeza el gobierno nacional, los mandos militares y policiales y demás autoridades involucradas. La solidaridad de las propias FARC hacia su jefe se expresó también de múltiples maneras con incontables mensajes enviados desde todos los rincones de la geografía nacional y aun del exterior.

La publicación durante la misma semana de un comunicado firmado por algunos mandos del Primer Frente manifestando su inconformidad con lo acordado en La Habana, y la enérgica respuesta del Estado Mayor del Bloque Comandante Jorge Briceño, fue motivo para las especulaciones del Procurador y otros tercos personajes en contra del proceso de paz.

Por eso la rápida contestación que provino con el video publicado en la web por parte del Frente 57 de las FARC, desmintiendo las consejas de los analistas irresponsables. En la actualidad es abrumadora la llegada de mensajes de todos los Bloques y Frentes de las FARC-EP, rodeando de apoyo al Secretariado Nacional y la Delegación de Paz de La Habana.

Volviendo a lo de La Uribe, resulta desconcertante la ocupación militar de este municipio por cuenta de varias brigadas móviles del Ejército Nacional. Las FARC tenemos un año de estar en cese el fuego unilateral, y en la Mesa de La Habana fueron definidos formalmente los términos del cese al fuego bilateral y definitivo que regirá a partir de la firma del acuerdo final.

El fin del conflicto y la paz se hallan cada vez más cerca. Así que carece completamente de sentido la agresiva y provocadora presencia de tropas en el área rural de un municipio en el que la presencia de las FARC-EP ha sido histórica y permanente. No hay una vereda de su zona rural que no padezca la hostilidad de la tropa desplegada como un ejército de ocupación.

La tropa patrulla husmea asimismo la margen izquierda del Río Duda, que pertenece al municipio de Mesetas, veredas Palmeras,  Caño Negro, Caño Paujil, La Troja, llegando hasta San Isidro y Santa Elena, en donde se lleva a cabo el proyecto de desminado humanitario acordado en la Mesa de La Habana. Igual sucede con la parte alta de Uribe, en Centro y Alto Duda.

Es tan así que las comunidades del páramo de Sumapaz han optado por organizarse y realizar movilizaciones y actos de protesta y denuncia, como el celebrado el pasado 26 de junio en el casco de La Uribe, con presencia de la alcaldía municipal, la Comisaría de Familia, el cura párroco y los comandantes del Ejército y la Policía allí asignados.

Tan inconveniente resulta tal presencia que el pasado 8 de julio se presentó un incidente de graves consecuencias, que llegó incluso a hacer peligrar las conversaciones de paz de La Habana. La semana pasada, y ya es público, se verificaron algunos movimientos de miembros de la Delegación de Paz a Colombia y de algunos guerrilleros a la isla del Caribe.

Todo en coordinación con el gobierno de Juan Manuel Santos, en desarrollo de los acuerdos alcanzados en la Mesa, particularmente en lo que hace relación con la conformación de las comisiones de monitoreo y verificación que en conjunto con la ONU están próximas a instalarse. Dos guerrilleros debían ser recogidos en los límites de las veredas El Tigre y Puerto Crevas.

Allí debía aterrizar un helicóptero, las coordenadas estaban dadas, los delegados de la Cruz Roja y de Derechos Humanos se acercaban por tierra al sitio autorizado. La compañía del Bloque Comandante Jorge Briceño de las FARC-EP había expresado ya su preocupación por la presencia del Ejército a los alrededores e incluso sostuvo comunicación previa con éste.

El Coronel David Gómez, de la Brigada Móvil número 2, presente en el área, que debía estar enterado de semejante movimiento logístico, mandó a decir con civiles que fueron a ponerlo en conocimiento, que ignoraba completamente de qué le hablaban, y así lo manifestó también en comunicación por celular al comandante de las FARC que habló con él para explicarle.

En cambio, a las 10:30 de la mañana del día 8 de julio, cuando sólo se esperaba la llegada de la aeronave que recogería los guerrilleros que serían trasladados, se presentó el asalto violento de las tropas con fuego de morteros y fusiles sobre la compañía guerrillera que esperaba. El combate duró 30 minutos y del lado de la guerrilla dejó 3 camaradas gravemente heridos.

¿Quiere eso decir que no se garantiza que el Ejército Nacional presente en una zona se abstendrá de atacar las unidades de las FARC-EP que se presentan a un sitio previamente acordado con el gobierno nacional y sobre el cual éste ha realizado todas las gestiones para facilitar la gestión planificada? ¿Es para esa clase de ataques a traición que permanece la tropa en La Uribe?

Incidentes como ese, que ponen a las guerrillas a pasar trabajos con heridos graves, obedecen a la presencia hostil del Ejército, que con la arrogancia propia de algunos de sus mandos, como este coronel Gómez, puede echar a perder todos los esfuerzos por la paz. Es la enseñanza de la semana pasada y el gobierno y los altos mandos debieran hacer algo urgente al respecto.

La Habana, Cuba, 10 de julio de 2016.