Movimiento Bolivariano Suroccidente Colombiano

LA REINCORPORACIÓN DE LAS FARC-EP A LA VIDA CIVIL: LAS LIMITACIONES DEL MODELO DDR (DESARME, DESMOVILIZACIÓN Y REINTEGRACIÓN)

Por: Sofía Morantes. 01 Abril 2016.

Las noticias sobre el actual proceso de paz en los medios masivos de comunicación son bastante efímeras. Una nueva crisis surge sin que las reflexiones y análisis sobre la anterior crisis hayan sido decantados. Además de evidenciar la función social que cumplen los medios de comunicación en nuestra sociedad, el debate surgido a partir de dichas noticias es un reflejo de las principales características del escenario político colombiano: su pugnacidad y polarización extrema. No podría ser de otra forma, dadas la naturaleza y particularidades del conflicto social y armado en Colombia.

En este sentido, me propongo abrir un espacio de reflexión que invite a desescalar el lenguaje y a debatir de forma más argumentada; un ejercicio que puede ser entendido como parte del plan de Pedagogía de paz cuya primera etapa ha concluido recientemente, según pronunciamiento reciente de la Delegación de Paz de las FARC-EP[1].

En esta columna retomaremos algunos de los puntos del debate que han sido impulsados en el marco de la discusión del Punto 3, Fin del conflicto, del Acuerdo General para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera. Se trata de ofrecer al pueblo colombiano y a la opinión pública en general, algunos elementos adicionales para entender lo que verdaderamente se está negociando en La Habana, los avances en la negociación y las principales discrepancias con el gobierno en la Mesa de conversaciones.

Para iniciar este ejercicio pedagógico quisiera retomar la más reciente “crisis” desmentida por el Comandante Carlos Antonio Lozada en la rueda de prensa del día 14 de marzo de 2016. En dicha ocasión, el gobierno, después de varios meses de conversaciones desde la instalación de la Subcomisión Técnica para el Fin del Conflicto -encargada del diseño del cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo-, presentó una propuesta que eliminaba de un tajo lo que había sido elaborado mancomunadamente por la Subcomisión durante 12 meses de trabajo. Eso llevó a que el Comandante en Jefe de las FARC-EP, Timoleón Jiménez, emitiera una circular interna alertando a sus tropas sobre lo sucedido y a tomar las medidas pertinentes.

Por lo anterior, considero que el gobierno colombiano todavía no ha aceptado que estamos frente a un proceso de paz que busca poner fin a una larga confrontación en la que no hubo un vencedor. El gobierno debería reconocer que la derrota militar de las FARC-EP no fue posible por varias razones; entre ellas, la cohesión y enraizamiento en el territorio de esta organización guerrillera. De lo anterior se desprende la siguiente conclusión: un programa de DDR convencional (Desarme, Desmovilización y Reintegración), como lo quisiera el gobierno, no es aplicable al conflicto social y armado colombiano [2].

Algunos centros de pensamiento como la Fundación Ideas para la Paz han reconocido recientemente que dicho modelo puede no ser efectivo en el corto plazo, por lo que propone, en la segunda entrega de la Serie Fin del Conflicto[3], pensar en Medidas de Estabilización Provisional o holding patterns para garantizar las condiciones suficientes de seguridad en las primeras etapas del postacuerdo, es decir, en la fase correspondiente a la estabilización -los tres primeros años posteriores a la firma del acuerdo final-, fase en la cual es más factible el surgimiento de nuevos ciclos de violencia. Así, según este informe, las Medidas de Estabilización Provisional son mecanismos que consisten en mantener temporalmente a los excombatientes en estructuras “militares” o “civiles” para evitar los vacíos de poder que se generan entre la fase posterior al acuerdo final y la implementación de medidas de mediano y largo aliento. La estabilización provisional permitiría mantener la cohesión de la organización, aprovechando su estructura de mando y control, así como sus conocimientos y capacidades militares.

El anterior, es un primer reconocimiento de las limitaciones e insuficiencias del modelo DDR propuesto por el gobierno. Sin embargo, los ejemplos allí recogidos por su pertinencia y viabilidad para Colombia [4] continúan sin dar cuenta de una de las importantes particularidades de las FARC-EP.

Una de las principales características de la reincorporación de las FARC-EP a la vida civil será la de mantener su cohesión a través de su organización política. Así, no se trata de imposibilitar el ejercicio comparativo y desconsiderar la importancia de retomar experiencias nacionales e internacionales relacionadas con el fin de un conflicto armado, de lo que se trata es de reconocer que las FARC-EP son también una organización política, que sus conocimientos prácticos no derivan solamente de aspectos militares[5]. Tienen un profundo acumulado político que les ha permitido constituirse en un partido en armas y que su reincorporación, además de tener un evidente componente económico y material, también tiene un componente político, conformado por más de 50 años de lucha por la ampliación de la democracia colombiana y la construcción de una sociedad más justa.

Sin embargo, el gobierno y algunos sectores de la sociedad colombiana consideran imposible que, dejadas las armas a un lado, el pueblo colombiano considere al movimiento político que surja del tránsito de las FARC-EP a la vida política legal, como una alternativa real de poder. Creo que allí también las FARC-EP tienen mucho que aportar, así el gobierno y su política de desprestigio le haya hecho creer al mundo todo lo contrario.

 

REFERENCIAS

ÁLVAREZ, E. “Pedagogía sin armas: ‘deshabanizando’ el proceso”. Fundación Ideas para la Paz, 25 de febrero de 2016. Disponible en: http://www.ideaspaz.org/publications/posts/1293

 

ÁLVAREZ, E., PARDO, D & AGUIRRE, K. “El desarme de las FARC: Claves y propuestas para un proceso viable, exitoso y transparente”. Fundación Ideas para la Paz; Instituto Igarapé, septiembre de 2015. Disponible en: http://www.ideaspaz.org/publications/posts/1237

 

ÁLVAREZ, E. & PARDO, D. “Primeros pasos para la transición: Apuntes para la estabilización provisional de las FARC”. Fundación Ideas para la Paz, marzo de 2016. Disponible en: http://www.ideaspaz.org/publications/posts/1300

 

FARC-EP, “Pedagogía de paz, otro paso hacia el fin de la guerra”, 16 de marzo de 2016. Disponible en:http://www.pazfarc-ep.org/noticias-comunicados-documentos-farc-ep/delegacion-de-paz-farc-ep/3369-pedagogia-de-paz,-otro-paso-hacia-el-fin-de-la-guerra

 

FARC-EP, “La Mesa de Diálogos no está en crisis”, Rueda de prensa, 14 de marzo de 2016. Disponible en:http://www.pazfarc-ep.org/noticias-comunicados-documentos-farc-ep/delegacion-de-paz-farc-ep/3366-la-mesa-de-dialogos-no-esta-en-crisis

 

SEMANA, “¿Qué tiene embolatada la firma del acuerdo?”, 23 de marzo de 2016. Disponible en:http://www.semana.com/nacion/articulo/proceso-de-paz-por-que-no-se-firmo-el-acuerdo-el-23-de-marzo/466484

 

[1] Véase el comunicado “Pedagogía de paz, otro paso hacia el fin de la guerra” (marzo 16 de 2016). Algunos analistas, como Eduardo Álvarez Vanegas en su artículo “Pedagogía sin armas: ‘deshabanizando’ el proceso” (25 de febrero de 2016), piensan que las FARC-EP han sido torpes en relación a su esfuerzo de pedagogía para la paz. Sin desconocer que efectivamente se trata de un ejercicio nuevo para las FARC-EP, creo que más que un problema de torpeza las crisis generadas en el marco de esos procesos se deben al sesgo con el que los medios de comunicación deciden abordarlos.

 

[2] Véase el artículo en la Revista Semana “¿Qué tiene embolatada la firma del acuerdo?” (23 de marzo de 2016) donde se afirma: “El tercer punto de la agenda, que abarca, entre otras cosas, el cese al fuego y el desarme, la desmovilización y la reintegración (DDR) de los guerrilleros a la vida civil, es crucial para el éxito de cualquier negociación”. ¿Es posible que los medios de comunicación puedan explicar lo acordado en la mesa y hacer pedagogía de paz si ni siquiera trascriben literalmente el contenido del Acuerdo General?

 

[3] En el primer informe “El desarme de las FARC: Claves y propuestas para un proceso viable, exitoso y transparente” (septiembre de 2015), elaborado por la Fundación Ideas para la Paz y el Instituto Igarapé, se afirma: “[…] la agenda de negociación […] ha comenzado a abordar el tercero de los seis puntos: Fin del Conflicto, que incluye múltiples temas de carácter político y técnico dentro de los que está el de dejación de armas y reincorporación de las FARC a la vida civil o lo equivalente a un proceso amplio de Desarme, Desmovilización y Reintegración” (p. 6). En la segunda entrega de la Serie: “Primeros pasos para la transición: Apuntes para la estabilización provisional de las FARC”, publicado el 9 de marzo de 2016, la Fundación Ideas para la Paz parece matizar la idea de que el modelo de DDR pueda ser una solución suficiente para la etapa del postacuerdo.

 

[4] Kosovo, Angola, República Democrática del Congo (RDC), Uganda, Sudáfrica y Afganistán.

 

[5] Estructuras de mando y control y capacidad de fuego.