Movimiento Bolivariano Suroccidente Colombiano

EL PLAN “ESPADA DE HONOR”
Reflexiones de un adversario.

 

Por: Esteban Ramírez
Guerrillero del Comando Conjunto de Occidente de las FARC-EP

héroes de ColombiaCon bombos y platillos se ha anunciado recientemente la puesta en escena del nuevo plan de guerra con el que las FFMM  pretenden  dar el golpe final a las FARC-EP.
La esencia de la “nueva” estrategia consiste en golpear a los mandos medios, a diferencia, dicen, de lo que se venía haciendo, que era asesinar a los camaradas de más alto rango, creyendo ingenuamente que estos hechos desencadenarían masivas desbandadas de guerrilleros que correrían asustados a entregarse al enemigo al ver caer a sus comandantes. Sin embargo, tras el asesinato de insignes dirigentes revolucionarios como Raúl Reyes, Iván Ríos, Jorge Briseño o Alfonso Cano, las esperadas y promovidas desmovilizaciones masivas nunca llegaron, y por el contrario su efecto en la moral de los combatientes devino en un mayor compromiso con la causa por la que ofrendaron la vida los comandantes caídos.
Por otra parte, si bien el esfuerzo de las FFMM se concentró en asesinar a los miembros del secretariado, eso no implicó nunca  que no estuviera en sus planes acabar con la vida de cualquier guerrillero, hasta el recién llegado a nuestras filas. Como es bien sabido por la opinión pública, la efectividad de los gloriosos “héroes de la patria”, se ha medido siempre por el número de muertos con el que lleguen a sus batallones después de cualquier operación militar; precisamente esta lógica fue la que produjo la siniestra práctica de asesinar civiles inermes, para vestirlos de camuflado y presentarlos luego como guerrilleros caídos en inexistentes combates.
De ahí que lo “nuevo”  deba ir entre comillas, más bien creo que es una forma de generar opinión, una maniobra de los altos mandos, Navas y Mantilla, con la que pretenden aparecer como los grandes estrategas que nunca han sido, ideando nuevas formas de combatir a un ejército rebelde que por más de cuarenta años ha resistido los embates de la guerra y al que no han podido ni podrán derrotar.
Al respecto, cualquier lector desprevenido y alienado, podrá decir que los recientes golpes, en donde  dicen que murieron alrededor de 70 compañeros en dos bombardeos en Arauca y Meta, evidencian que la “nueva” estrategia  si va a funcionar.
Bien, veamos: Por un lado hay que hacer referencia a algo que en la gran prensa nunca se menciona, y que los afamados columnistas y opinólogos- con contadas y honrosas excepciones- nunca cuestionan, “el culto la muerte” que los mismos medios y el Estado  han instalado en el imaginario colectivo; sabemos que son muchos los colombianos que se alegran con la noticia de la muerte de alguno de nosotros, y si son 30 o 40 mejor, más regocijo en sus corazones. Pero, será que estas personas tienen la capacidad de preguntarse, por qué esos jóvenes terminaron vinculados a la guerrilla? Podrán acaso dimensionar la crisis social y económica que ha conducido a varias generaciones de colombianos a empuñar las armas contra un Estado que ha sumido en la miseria y el oprobio a importantes segmentos de la población? Sinceramente creo que no, la mente de estos compatriotas está compuesta por opiniones y juicios prefabricados-funcionales al establecimiento-, y no por argumentos serios producto de la propia reflexión.
Y el dolor de nuestras madres? Ah, ese no existe, a ellas no las entrevistan llorando al pie del ataúd, pues ni siquiera tienen como vivir el duelo por la muerte del hijo, y no se trata de que nos vean como las “victimas”, como los pobrecitos guerrilleros que perecen bajo las bombas, no, se trata de que los colombianos debemos reflexionar acerca de  todo lo que implica la guerra, no solo para los que están de un lado, sino de todos los que de una u otra manera hacemos parte de la confrontación, sobre todo porque los costos humanos los pone el pueblo, o pregúntese ustedes cuántos hijos de empresarios, congresistas o gente acomodada, caen combatiendo en esta guerra? ninguno.
Nosotros no nos alegramos por la muerte de los soldados o policías, pues sabemos  que están allá por un salario, una libreta o simplemente porque es de las pocas opciones que tienen los colombianos para sobrevivir, lastimosamente así es la guerra, por eso planteamos la necesidad de encontrarle soluciones incruentas al conflicto.

Ahora bien, volviendo al tema de los recientes golpes y su relación con la  “nueva” estrategia, me pregunto por el “honor” de los militares colombianos. Cuando cayeron los 11 soldados en Arauca, escuché al general Navas diciendo que había sido un ataque COBARDE de los guerrilleros, que coparon a la unidad militar y salieron corriendo al instante; por lo menos los soldados tuvieron la oportunidad de defenderse, más COBARDE me parece atacar desde el aire a varios miles de pies de altura, desde la comodidad y seguridad de un avión, a un grupo de enemigos que duermen. ¿es ese el honor de los héroes criollos? ¿Es esa la gallardía   y el valor de las intrépidas fuerzas especiales, que descienden por cuerdas de helicópteros a recoger el reguero de muertos y enemigos agonizantes? ¿Sera que un operativo por tierra podrán acabar con la vida de 32 guerrilleros de un solo tajo? ¿Por qué no vienen entonces con su espada a combatirnos en las montañas cuerpo a cuerpo? ¿Cuál es el miedo?.  Ah sí, el fuero militar, temen que las injustas leyes colombianas los juzguen por cumplir su deber, dicen que no tienen garantías  para hacer la guerra como ellos quieren, como los gringos les han enseñado (recuerden que pronto nos visitaran varios oficiales norteamericanos con experiencia en Irak y Afganistán, en donde el imperialismo ha dado lecciones de defensa de los DDHH, a punta de torturas y vejámenes a combatientes capturados y a la población civil).
La única manera posible de alcanzar la paz es erradicando las causas estructurales que originaron la violencia; podrán matar más guerrilleros, inventarse nuevas estrategias y seguir adorando la muerte, de nuestra parte seguiremos firmes en el propósito de forjar junto al pueblo una Colombia justa, digna y soberana.


 
¡¡ POR NUESTROS MUERTOS NI UN MINUTO DE SILENCIO
TODA UNA VIDA DE COMBATE!!

 

SOMOS FARC- EJÉRCITO DEL PUEBLO