PENSAMIENTO BOLIVARIANO

(IDEARIO Y LEGADO DEL LIBERTADOR)

 

 I. EL MUNDO DE LAS REVOLUCIONES ANTIFEUDALES Y BURGUESAS

El mundo moderno comienza realmente con las revoluciones antifeudales y burguesas, las primeras de las cuales se dieron en los países bajos (Bélgica, Holanda y Luxemburgo), en 1.565 y especialmente con la revolución inglesa de 1.640 - 1.660.

La crisis del sistema feudal y su régimen de servidumbre va relacionada con el proceso de transformaciones sociales, económicas, espirituales y forja unas nuevas relaciones sociales y una nueva concepción del mundo y de la vida.

El sistema económico del capitalismo mercantilista es el estímulo fundamental para la forjación del mercado mundial y la interrelación de las culturas conocidas para entonces.

El inicio de la Modernidad estuvo marcado por grandes acontecimientos como el RENACIMIENTO de las culturas y las artes europeas, la REFORMA protestante como movimiento político religioso que escindió la iglesia católica romana, el HUMANISMO defensor de la libertad del individuo y los VIAJES DE EXPANSIÓN que condujeron a la invasión y sometimiento de América, Asia y África.

EXPANSIÓN EUROPEA

La lucha por la hegemonía mundial entre los Estados modernos de Europa da lugar al colonialismo. La expansión no fue el resultado de un azar en la historia, fueron múltiples factores que contribuyeron a ello: Transformaciones políticas (centralismo), sociales (decadencia de la nobleza), económicos (mercantilismo y capitalismo), cambios en la mentalidad y los grandes descubrimientos geográficos que dieron paso al descubrimiento de nuevas rutas.

Los grandes países eurooccidentales colonizadores: España y Portugal en el siglo XVI, Holanda, Inglaterra y Francia en el siglo XVII, establecieron un efectivo poder mundial. Las relaciones comerciales favorables a la metrópoli, la fuerza, la dominación y explotación salvaje de los países, fueron los elementos institucionales de la política colonial.

 

ESPAÑA Y EL MUNDO COLONIAL

La interrupción del comercio europeo con la India , China y otros países asiáticos, por el mar Mediterráneo y el mar Negro, dado que las conquistas de los turcos se habían apoderado del litoral oriental del Mediterráneo, obligó a los europeos a buscar nuevos caminos.

Los primeros que osaron emprender viajes lejanos por los mares fueron los portugueses, hacia el sur a lo largo de las costas de África y luego atravesando el Océano Indico llegaron a la India.

El genovés al servicio de España, Cristóbal Colón, viajando hacia el oeste a través del Océano Atlántico, se encuentra con el continente americano, el 12 de octubre de 1.492, dando inicio con sus cuatro viajes, a el dominio colonial español. La multitud de aventureros y conquistadores, con sus armas de fuego y caballos, con las ansias del enriquecimiento rápido, con la arrogancia del triunfador en la guerra de conquista en la península contra los moros islámicos, y alentados por la cruzada católica contra la reforma protestante, se precipitaron sobre América, invadiendo y sometiendo las florecientes culturas aborígenes.

Los españoles ampliaron sus posesiones con la expedición que llegó hasta la Tierra del Fuego en el sur y luego atravesó el Océano Pacífico llegando hasta Filipinas en Asia.

Portugueses y españoles se repartieron las tierras invadidas; un Papa católico, Alejandro VI, dispuso que las tierras al occidente de un meridiano que quedó al oeste de las islas Azores pertenecían a España y al oriente a Portugal, esta última quedó con las tierras del hoy Brasil.

La ocupación, conquista y colonización de América duró unos tres siglos hasta cuando se consolidan los procesos de independencia y la guerra de liberación contra el dominio español y de otras potencias.

 

LA ILUSTRACIÓN

En el contexto de los cambios producidos en la vida económica, social y espiritual europea se produce en el siglo XVIII un amplio movimiento conocido como la Ilustración , cuyo fin era criticar la ideología feudal y las supersticiones, y combatir por la tolerancia de las creencias, la libertad de pensamiento científico y filosófico, por la razón y contra la fe, por la ciencia y contra la mística, por la investigación, por la crítica y contra la apología.

En los círculos intelectuales burgueses de Francia el movimiento ilustrador sustenta nuevas concepciones sobre el universo, el hombre, la sociedad, la religión y la economía. Proclama la razón y la naturaleza como base de la existencia, considera que el progreso y la felicidad son las metas de la humanidad. Paralelamente en Gran Bretaña se inicia la industrialización. La nueva manera de pensar y la aparición de las máquinas y la producción industrial está en la base de los grandes procesos revolucionarios de este siglo.

Hasta América llegaron los escritos de ilustrados como Locke, Rousseau y otros, los principios y críticas de estos se proclamaron a nombre de la humanidad toda, aunque fue el ideario distintivo de las élites burguesas, clase que luego asumiría el poder político pleno en sus países y olvidaría, cuando no extirparía, sus postulados que le permitieron ganar el apoyo popular para derrocar al despotismo feudal.

 

LAS REVOLUCIONES NORTEAMERICANA Y FRANCESA

En América anglosajona la resistencia contra los abusos de Inglaterra condujo a los colonos norteamericanos a la aprobación, el 4 de julio de 1.776, de la declaración de independencia y la asociación de las trece colonias existentes en la confederación de los Estados Unidos de América. Sus líderes se habían también inspirado en la ilustración inglesa, particularmente en el filósofo Jhon Locke. La guerra de liberación la dirigió George Washington y contó con la ayuda voluntaria de militares franceses y luego con la ayuda oficial de Francia y España que intervinieron pensando en recuperar algunas colonias perdidas en guerras anteriores con Inglaterra como la Luisiana y la Florida lo que efectivamente sucedió tras el triunfo definitivo de los norteamericanos en la batalla de Yorktown en 1.781. La independencia norteamericana constituyó un ejemplo alentador de que las libertades podían obtenerse por medio de la lucha armada y que las potencias colonialistas no eran invencibles; las ideas proclamadas por los patriotas fueron recogidas para incorporarlas a las primeras constituciones de las repúblicas latinoamericanas.

En Francia, la resistencia de los burgueses, artesanos y campesinos que formaban el llamado tercer Estado o estado llano de la sociedad, condujo a la profunda conmoción que significó la gran revolución francesa, uno de cuyos más significativos episodios lo constituyó la toma de la Bastilla y la liberación de los presos, el 14 de julio de 1.789. Esta revolución, comprendió las fases de la revuelta de los privilegiados, la toma del poder por la burguesía, la dictadura jacobina conocida como etapa del terror y la reacción moderada, que pusieron fin al antiguo régimen, como se denominó al sistema político, social y económico que existió hasta la revolución.

Francia era la segunda potencia de Europa y sin embargo las condiciones imperantes favorecían las transformaciones revolucionarias. La crisis económica y demográfica que vivía, el despilfarro de los reyes y cortesanos, el absolutismo, la ideología de la ilustración de los burgueses más numerosos y ricos de Europa, y la aspiración de estos de asumir la dirección del Estado o compartirlo en igualdad política con la nobleza, como sucedía en Inglaterra, son las más relevantes causas que provocaron la revolución.

La asamblea, que empezó a legislar en nombre del pueblo francés desconociendo al rey Luís XVI, y presionada por las acciones populares y por la comuna de París que remplazó el gobierno monárquico en la capital, reconoció la guardia nacional que se creó como ejército diferente al ejército de la monarquía, abolió la servidumbre feudal, los privilegios del clero y la nobleza, las cargas que pesaban sobre los campesinos y promulgó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano con sus principios de libertad, igualdad y fraternidad. La Francia revolucionaria tuvo que enfrentar la intervención de las potencias europeas que fueron derrotadas. Finalmente, y ante la inestabilidad interna, el gobierno burgués se apoyó en el ejército, el cual lo asumió luego en su totalidad; la revolución terminó con la dictadura de un militar: Napoleón, quien mediante un golpe de Estado el 18 y 19 Brumario de 1.799, se proclamó emperador de los franceses.

Las ideas y el ejemplo de la revolución influirían significativamente en el ideario de los patriotas americanos.

 

EL IMPERIO NAPOLEÓNICO

La mayor parte de las clases sociales francesas veían en Napoleón Bonaparte al restaurador del orden, la paz y la prosperidad y garantía de las victorias de Francia frente a Europa. Además el ejército lo respaldaba incondicionalmente. El imperio, aunque creó una nueva nobleza no restauró el antiguo régimen, afianzó jurídicamente los derechos y libertades proclamados por la revolución, garantizó los beneficios logrados por la burguesía y restableció la religión cristiana.

Los intentos de las potencias y monarquías europeas de acabar con los efectos de la revolución francesa y de otra parte, las ambiciones de Napoleón que coincidían con las aspiraciones expansionistas de la burguesía francesa, mantuvo un clima de guerras sangrientas en Europa. En este contexto Napoleón ocupa España en 1.808 e impone como rey a su hermano José Bonaparte; el pueblo se levanta contra la invasión napoleónica y este hecho influirá allende el océano, en las colonias americanas las que comenzaron su proceso de independencia. El imperio francés fue derrotado por la coalición de potencias, las que restauraron la monarquía absoluta de los Borbones, y establecieron lo que llamaron Santa Alianza, para impedir futuras revoluciones

 

II. PROCESO DE INDEPENDENCIA EN LATINOAMERICA

El vacío de poder creado por la ocupación francesa de España y la prisión del rey precipitaron los hechos hacia la independencia de sus colonias en América.

Los criollos americanos, ante la conquista francesa, el colapso de la España de los Borbones, y el implacable imperialismo de los liberales españoles, tuvieron que asumir la construcción de su propio destino. Las diferencias con la metrópoli, la discriminación en las decisiones de la vida pública, los conflictos de intereses de la naciente burguesía frente al monopolio y las restricciones para el comercio impuestas por la feudal corona española, junto a la pretensión de la élite criolla de remplazar en el poder político a los españoles, fue alentando la identidad americana y el sentimiento de diferenciación respecto a los peninsulares.

Importantes revueltas y sublevaciones masivas, reivindicativas, precedían esta aspiración autonomista y de independencia; en 1.780 se produjo el levantamiento indígena encabezado por Tupac Amarú que mantuvo en agitación todo el sur del Perú, Bolivia y hasta parte del norte argentino; el 16 de marzo de 1.781 se inicio la rebelión de los comuneros con la acción de Manuela Beltrán contra el edicto de impuestos, levantamiento popular que tuvo entre sus más abnegados combatientes a José Antonio Galán; otros movimientos de protesta los hubo en Cuba, Paraguay, Caracas, Corrientes, contra los abusos y la explotación.

Desde 1.809 se crearon juntas criollas de gobierno local en reemplazo de las autoridades coloniales. En Caracas, Buenos Aires, Santa Fe de Bogotá y Santiago de Chile, se instalaron gobiernos declarando la independencia.

 

MÉXICO

México era una colonia que poseía el 67% de toda la plata de América en 1.804 y donde las riquezas ostentosas de los propietarios de minas, hacendados y el alto clero, contrastaba horriblemente con la pobreza de la mayor parte de la población y la abyección en que estaban recluidos los indígenas. En este virreinato donde se imposibilitó la creación de la junta patriótica, hubo una revolución popular, sin apoyo de los criollos ricos, encabezada por el cura Miguel de Hidalgo, quién con miles de indios y mestizos mal armados, al grito de independencia y libertad el 16 de septiembre de 1.810 en su parroquia del pueblo de Dolores y con la virgen de Guadalupe como estandarte, inició el movimiento, que una vez derrotado tuvo como continuador a otro cura rural José María Morelos, que consideraba a los españoles como enemigos de la humanidad, decía combatir por una 'santa revolución por la religión y la patria', decretó también la abolición del tributo indio y la esclavitud, y propuso la absoluta igualdad social aboliendo las distinciones de raza y de casta; derrotada la sublevación popular los criollos asumen la dirección del proceso independentista y la formación de una república federal.

 

CENTRO AMÉRICA

La influencia de los sucesos mexicanos se sintió en Centroamérica, hubo brotes autonomistas en Guatemala en 1.813 y San salvador en 1.814. En esta capitanía general, una junta proclama la independencia el 15 de septiembre de 1.821 pero, es anexada por México donde para entonces impera el militar Agustín de Iturbide; al ser destronado éste, las cinco provincias declaran su independencia y constitución como la nación denominada Provincias Unidas de Centroamérica. La unidad terminó en 1.840; pese a los esfuerzos del patriota Morazán que logró forjar una nueva federación imperaron finalmente los intereses separatistas, que condujo a que cada república iniciara su vida por aparte.

Panamá no formaba parte de la capitanía de Guatemala; se independiza en 1.829 e incorpora a la Gran Colombia.

 

GRAN COLOMBIA

En Venezuela, la junta de Caracas proclama la independencia total de España el 5 de julio de 1.811; sin embargo la primera república es derrotada al igual que la segunda; Simón Bolívar participó desde el comienzo de esta lucha hasta el triunfo definitivo en la batalla de Carabobo en 1.821, que afirmó la libertad del pueblo venezolano. En la Nueva Granada , actual Colombia, se da el grito de independencia el 20 de julio de 1.810, pero la junta de gobierno desarrolla una política de conjunto con las autoridades coloniales; Cartagena es la primera que proclama su independencia total de España; la guerra civil entre federalistas y centralistas impide la consolidación política, siendo reconquistada en 1.816 por la expedición que comandaba Pablo Morillo, quien desató el régimen del terror hasta su derrota por el ejército libertador en la Batalla de Boyacá en 1.819. En Quito, una conspiración criolla, en agosto de 1.809, que pretendió gobernar en nombre del rey y que depuso las autoridades españolas fue vencida por tropas que enviara el virrey de la Nueva Granada ; en 1.820 un levantamiento patriótico en Guayaquil reinicia la lucha que triunfa en la batalla de Pichincha, 1.822, gracias al aporte del ejército bolivariano dirigido por Sucre y los refuerzos enviados por San Martín que combatía por entonces a los españoles en el Perú.

 

EN EL SUR

En Santiago de Chile en septiembre de 1.810 un cabildo abierto declara la autonomía, confiando la suprema autoridad al depuesto capitán general español; fueron derrotados luego, hasta cuando Bernardo O'Higgins en 1.817 alcanza la victoria sobre las tropas realistas; en la lucha del pueblo chileno se destacó así mismo la guerrilla comandada por Manuel Rodríguez.

En la provincia de Río de la Plata , el 25 de mayo de 1.810, el gobierno lo asume el cabildo abierto que nombra la junta de Buenos Aires; los patriotas mandaron tropas al alto Perú, al Paraguay y al Uruguay pero, fracasaron; la independencia se consolida con las acciones encabezadas por el gran prócer argentino José de San Martín. Este junto a O'Higgins derrotan los dominadores españoles en Argentina 1.816 y Chile 1.818, y los combaten en el Perú proclamando la independencia de este país en Lima 1.821. San Martín y Bolívar se entrevistan en Guayaquil en 1.822 para definir la continuidad de la lucha para vencer la resistencia hispánica; San Martín marcha a Europa dejando el campo libre a Bolívar. Posteriores batallas como la de Junín y Ayacucho definen la libertad del Perú y la hoy Bolivia.

En Uruguay, José Artigas dirigió un alzamiento popular para el logro de su independencia como nación; por ella lucharon también contra Buenos Aires y contra los portugueses, hasta la victoria en 1.827. Paraguay se separó en 1.811 de Buenos Aires, y en 1.813 ratificó la independencia.

 

BRASIL

La independencia en el Brasil tiene como mártir y precursor a José Joaquín da Silva (Tiradentes). Ante la invasión napoleónica a Portugal el rey se traslada a su colonia Brasil que es elevada a la categoría de reino, decisión que junto a otras concesiones es revocada luego cuando el monarca vuelve a Portugal. El hijo mayor del rey, regente del Brasil desobedece las órdenes y apoyado por los criollos proclama la independencia el 7 de septiembre de 1.822 en el río Iparanga.

 

LAS ISLAS DEL CARIBE

Pero todo este proceso de independencia en Latinoamérica había tenido como su primera prueba de fuego, en la que los pueblos vencieron la opresión extranjera y defendieron a muerte su soberanía y dignidad nacional, la guerra clasista, racial y patriótica desarrollada contra el dominio francés, tras la que se conquistó la independencia en Haití en 1.801, constituyéndose en la primera república negra y libre de Latinoamérica; su líder fue Toussaint Louverture. La parte oriental de la Isla donde hoy es la República Dominicana siguió en poder español hasta 1.821 cuando los patriotas declaran la independencia, la que es conseguida finalmente en 1.844 tras sacudirse de una larga ocupación y anexión haitiana.

Puerto Rico y Cuba fueron siempre pretendidas por los norteamericanos, estos se opusieron a la aspiración bolivariana de libertarlas. Con la intervención estadounidense en la guerra contra España, en 1.898 se obtiene la autonomía de las dos islas, limitada por la supervisión de los Estados Unidos. Puerto Rico será convertido en un Estado asociado. En Cuba, el movimiento encabezado por Manuel de Céspedes ya en 1.868 declaró la independencia pero fueron derrotados; otros próceres entre los que descuella el poeta José Martí combatieron por la soberanía y libertad de su patria que solo se logrará hasta la revolución de 1.959.

 

III. BOLÍVAR Y LA GUERRA DE LIBERACIÓN

  En 1.809 en Quito y en Caracas, y en 1.810 en Santa Fe los movimientos independentistas, en el contexto de la crisis española por la invasión napoleónica, establecen juntas de gobierno e inician un proceso de independencia de sus países. Frente a los intentos de reconquista española los pueblos desarrollan una cruenta guerra de liberación, que tiene en la gesta bolivariana uno de sus momentos más estelares.

 

BIOGRAFÍA SOMERA

Simón José Antonio de la Santísima Trinidad nace el 24 de julio de 1.783 en Caracas, su madre María de la Concepción Palacios , proviene de familias nobles españolas, su padre Juan Vicente Bolívar fue coronel de las milicias de Aragua a las que también estuvo tempranamente vinculado Simón Bolívar; sus hermanos: Juan Vicente, María Antonia y Juana. Huérfano desde muy niño, recibe las primeras letras del educador revolucionario Simón Rodríguez y el poeta y humanista Andrés Bello. En 1.799 es enviado a España a perfeccionar sus estudios; en 1.802 contrae matrimonio y regresa a Venezuela donde muere su esposa. En 1.803 regresa a Europa; asiste a la coronación de Napoleón I a quien considera un "gran tirano e hipócrita"; viaja a España donde se vincula a la masonería la que despreció luego. En 1.805 en el monte Sacro, Italia, jura por su "honor y patria" combatir por lo que denominó "la causa de la humanidad": la libertad, y de manera particular por la libertad de América del yugo colonial español. Regresa a Venezuela, comienza su vínculo a la causa independentista. Desde entonces su vida estaría cruzada por la lucha de los pueblos americanos en la que descolló como militar y estadista. Muere el 17 de diciembre de 1.830 a la 1 de la tarde en la quinta de San Pedro Alejandrino en Santa Marta.

 

PRIMERAS LUCHAS ANTICOLONIALES

Bolívar se pronuncia decididamente porque la revolución que adelantan no sea para seguir como colonia española; sus diferencias con sectores moderados durante el movimiento de emancipación de Venezuela se producen porque estos no aspiran a la absoluta independencia ni desconocen al rey Fernando VII de España como soberano.

La junta de Gobierno instalada en Caracas en abril de 1.809 lo nombra jefe de la delegación que debía conseguir recursos en Gran Bretaña; fracasa en su misión en Londres pero, logra comprometer allí al precursor Francisco Miranda a volver a Venezuela a agitar el espíritu revolucionario. Regresan pero, Miranda fracasa en la empresa de someter a las ciudades alzadas en armas contra la soberana República Federal recién proclamada; cobra auge la reacción española después del terremoto ocurrido en Caracas hábilmente utilizado por procolonialistas fanáticos, se extiende por todo el territorio el entreguismo al feroz monarquista Monteverde. Miranda asume plenos poderes y encarga a Bolívar la custodia de Puerto Cabello; aquí este es traicionado y a pesar de su bravura el fuerte militar cae en manos de españoles; se embarca hacia Guaira. Miranda desconcertado pacta con Monteverde un vergonzoso armisticio en que acepta el régimen español en Venezuela, más cuando regresa a la Guaira , Bolívar lo apresa y entrega a los realistas para castigarle la traidora capitulación. Bolívar fugitivo se dirige a Curazao y de allí a Cartagena.

En una "Memoria a los ciudadanos de la Nueva Granada " que escribe en Cartagena en 1.812, Bolívar reclama la solidaridad de hermanos para recuperar la libertad y la independencia perdida y combatir la opresión que padece Venezuela; testimonia además su fidelidad a los ideales liberadores y de justicia, y vislumbra la necesaria unidad del proceso de la lucha por la independencia, al presentar como indispensable para la libertad de la Nueva Granada impedir que Venezuela sea convertida en punta de lanza por los españoles.

Saca también las lecciones, recuerda que hay responsabilidad propia y no solo del enemigo, en la derrota de la primera república, que se atendió a esquemas que no correspondían a las exigencias de la realidad práctica de la lucha, y que faltó unidad, acción firme y sin vacilaciones, para combatir la contra-revolución.

Bolívar es encargado de cuidar Barranca, pero a iniciativa propia toma Tenerife, Mompós, El Banco, Chiriguaná, Tamalameque, Ocaña, Puerto Nacional y Cúcuta, derrotando ejércitos realistas. Entonces el congreso neogranadino lo apoya con fuerzas patriotas para recuperar Venezuela. Llega a Trujillo y decreta la guerra a muerte ante la barbarie de los militares españoles; entra triunfal a Caracas en 1.813.

Luego de esta "campaña admirable" y su triunfo, se da inicio a la segunda república, que es también prontamente derrotada. La base social de esta república no era más extensa que la primera, la causa independentista no contaba con amplio apoyo, los patriotas estaban divididos, había oposición entre los "pardos", los esclavos y los llaneros con los "blancos" o aristócratas.

Logra escapar y llega a la Nueva Granada donde cumplidas otras misiones militares es nombrado jefe supremo del ejército. Los intereses y rencillas de algunos le fuerzan a renunciar para no provocar una guerra entre hermanos; ni el peligro de la formidable expedición española de reconquista comandada por Pablo Morillo, hizo deponer las diferencias. Bolívar parte hacia Jamaica a conseguir apoyo para la causa de independencia.

 

UNA NUEVA ESTRATEGIA

En las duras condiciones de su exilio, escribe en Kingston, 1.815 una carta que recoge sus ataques al colonialismo y entrevé su visionaria percepción del futuro de los pueblos americanos. También considera que el conflicto entre los patriotas y la inexperiencia política impiden consolidar la independencia, que hace falta un poder central, unido y enérgico para batir al dominio español. Expresa en ella su aspiración de forjar una gran nación libre en América. Reconoce el hecho histórico del ocaso del imperio español. Bolívar también piensa en la nueva base de sustentación del proceso revolucionario: las aspiraciones de los sectores sociales populares son interpretadas ahora por los revolucionarios y se enfrentan al terror colonial.

 

LA "PRIMERA INDEPENDENCIA"

Los afroamericanos libres de Haití presididos por Alejandro Petión, mecenas de la libertad, contribuyen generosamente a la tercera campaña de la guerra de independencia, convertida ésta en victoria definitiva. Se embarca Bolívar al frente de la expedición, en Venezuela toman Curúpano pasa a Ocumare donde es derrotado y se ve obligado a volver a las Antillas; un segundo desembarco en Guiria fracasa; vuelve a Haití, logra una tercera expedición, llega a Barcelona, luego a Angostura donde instala un congreso quedando esta ciudad como sede del gobierno independentista. Combate los realistas en Venezuela pero, modificando sus planes, deja el oriente venezolano y se viene a la Nueva Granada. Realiza la heroica marcha por los llanos de Casanare, llega a Tame donde Santander tiene su cuartel general. Hacen la heroica travesía del páramo de Pisba, combaten en el Pantano de Vargas donde obtienen una difícil pero decisiva victoria el 25 de julio de 1.819; en la batalla del puente de Boyacá el 7 de agosto termina la aniquilación del ejército español y se sella la independencia de la Nueva Granada donde imperaba el virrey Sámano.

De allí en adelante el recorrido del ejército bolivariano lo llevará al alto Perú. La batalla de Carabobo el 24 de junio de 1.821 logra la independencia de Venezuela. El 7 de abril de 1.822 vence en Bomboná al tiempo que Sucre vence en Pichincha el 24 de mayo quedando asegurada la libertad del Ecuador. Pasa a Guayaquil se entrevista con José de San Martín, héroe nacional argentino y libertador del Perú; en Pativilca cae gravemente enfermo, convaleciente da la batalla de Junín el 6 de agosto de 1.824, mientras Sucre gana la de Ayacucho el 9 de diciembre confirmando en estos triunfos la independencia del Perú. De Lima pasa al Cuzco hasta llegar a La Paz , sigue a Potosí. En el itinerario queda, constituida por el congreso de Angostura, la República de Colombia el 17 de diciembre de 1.819 resultante de la unión de Venezuela y la Nueva Granada ; la Gran Colombia constituida por el congreso de Cúcuta el 12 de julio de 1.821; ha dejado Bolívar la constitución Boliviana, pactado la confederación de los Andes, y procurado la unidad continental con el congreso anfictionico de Panamá el 22 de junio de 1.826. Las batallas del ejército libertador, la lucha de guerrillas de otros grupos de patriotas, los congresos realizados, las constituciones y leyes, son episodios de una larga y cruenta batalla por esta primera independencia, por la justicia, la igualdad, la libertad y la democracia por las que combatieron los patriotas americanos. De estas aspiraciones Bolívar tenía una concepción particular que intenta hacer realidad y que lo enfrenta a intereses mezquinos de oligarcas y caudillos regionales y de pretensiones imperialistas de países como Estados Unidos.

Al Libertador se le conoce como el hombre de las dificultades; fueron muchas a las que tuvo que sobreponerse persistiendo en su proyecto nacional - popular. Vivió momentos de desengaño hasta el grado de llegar a decir que "había arado en el mar". Su deseo frustrado de ir a morir a otras latitudes donde la ingratitud no lo alcanzara reveló su frustración frente al rumbo que tomara la construcción de la república y por las mezquindades de la vida pública. Pero su legado ha quedado como tarea para las nuevas generaciones de patriotas.

 

IV. EL IDEARIO BOLIVARIANO

El Libertador a lo largo de su prolífica existencia, en cada una de las líneas escritas, en las febriles palabras que dirigiera a los pueblos, en sus actos cargados de profunda preocupación por todo lo humano, hizo alusión a temas innumerables que consideró tenían que ver con la felicidad de los pueblos y por tanto exigían a su pronunciamiento y paternal preocupación. El padre de la patria entregó su vida por una opción, por su proyecto, que era el mismo de nuestros pueblos y de las amplias masas laboriosas. El contenido nacional - popular de su lucha y del ejército patriota dio su sello propio a las ideas sobre la democracia y la política, la libertad, la igualdad, la justicia, las transformaciones sociales, la educación y las normas de vida, la solidaridad y amistad entre los pueblos, la construcción de un orden mundial más justo, el realismo político, la estrategia, la guerra y hasta el amor. El Libertador luchó por transformar su presente y construir su utopía, sus sueños. Es un sueño inconcluso que las nuevas generaciones de combatientes bolivarianos trabajan por hacer realidad; por ello vamos, optimistas, tras la estela del Libertador.

 

1. DEMOCRACIA Y PROYECTO POLÍTICO

  BASES Y PRINCIPIOS

La vocación del libertador por la democracia es una constante durante su vida pública. De manera reiterada manifiesta que su preocupación es lograr que nuestros gobiernos sobresalgan entre los más democráticos del mundo. La república democrática es su pasión.

Cuando menciona la democracia hace alusión a un espacio de toma de decisiones públicas que tiene que ver con lograr la felicidad de la sociedad, la ubica en el ámbito de la política entendiendo ésta en su más generosa acepción: como actividad dirigida a buscar el bienestar de la comunidad, de la patria.

El componente esencial de su concepción es la defensa de la soberanía popular, la que junto con la igualdad consideraba la base de los gobiernos democráticos considerándola como la única autoridad legitima. A la voluntad del pueblo siempre remite cuando de tomar decisiones públicas se trate, en ella incluye sectores sociales tradicionalmente excluidos para los que espera su ilustración y puedan participar plenamente en el ejercicio de su soberanía. La soberanía es la libertad para decidir su destino como pueblo o como persona.

La soberanía la concibe teniendo la idea de la libertad como componente de su concepción, ella es igual a que no se sufra opresión alguna, por eso reclama la soberanía para nuestros pueblos. La causa de la libertad la define desde su juramento en el monte Sacro, como la gran causa de la humanidad por la que hay que luchar y la convierte en el hilo conductor de su vida. Aquella se materializa solo en la democracia, lo contrario, afirma Bolívar, es la tiranía con el sacrificio de la libertad.

Su concepción progresista acerca de la humanidad parte de la convicción que todos los seres nacen iguales y con igualdad de derechos, la ley de leyes es la igualdad política y social, esto es el soporte de la causa americana; es la idea que hace suya especialmente después de la experiencia de las derrotas que evalúa en 1.815. La igualdad que denomina "santo dogma" es condición para la democracia, para todos los derechos y garantías; que no se ultraje o viole estos derechos, significa justicia según Bolívar.

 

DICTADURA Y LEGITIMIDAD

La concepción de la democracia del Libertador se prefigura en el desprecio profundo que ha sentido contra el despotismo que llega a usurpar la legitimidad de la voluntad popular.

Contrario a cualquier otro guerrero legendario, su primera preocupación una vez regresa con la gloria ganada en las batallas es establecer instituciones que representan la voluntad popular creando una legalidad alternativa a la legalidad impuesta por los dominadores españoles, o restaurar las instituciones republicanas creadas, o someter sus actos al examen y control de las existentes.

Consideraba que ya pasó el tiempo de las monarquías, las que se construyen sobre la corrupción del principio de la libertad; y está dispuesto a una guerra universal contra los imperios si llega a ser necesario para defender la independencia.

Piensa que, como norma, el poder requiere no solo de un origen legitimado en la soberanía del pueblo sino además su ejercicio por el pueblo mismo a través de sus representantes y no de uno solo. Es partidario de la democracia no de la monocracia, el pueblo debe participar en las decisiones sobre los asuntos públicos.

Para Bolívar la asunción de poderes extraordinarios le significaba un verdadero conflicto de principios y lo consideraba como una situación transitoria.

En el contexto de las exigencias de la guerra libertadora de centralizar recursos y decisiones para enfrentar al opresor, con una estrategia única y en la búsqueda de la necesaria unidad y estabilidad que requieren las jóvenes repúblicas que está ayudando a construir, Bolívar asume la dictadura y propone proyectos constitucionales de gobiernos fuertes o vitalicios.

Luego de la primera derrota en 1.812 enfatiza que la falta de unidad de mando, la división de los patriotas, y facciones instestinas, no pueden repetirse en el contexto de la confrontación contra el dominador español y de la tarea por asegurar la conservación del Estado y la Nación.

Tras la campaña admirable en 1.813 y restaurada la república en Venezuela, al ser investido del gobierno pleno de la nación, Bolívar plantea que es un mando temporal pues la autoridad debe estar en manos de los representantes del pueblo.

En 1.823 le otorgan plenos poderes que son utilizados para fortalecer los ejércitos patriotas y poder derrotar a los realistas españoles liberando en 1.824 al Perú del dominio extranjero y al alto Perú hoy Bolivia.

A pesar de su prestigio, después de liberadas las cinco naciones, mantiene firme su decisión de no aceptar las ofertas de asumir la dictadura. Pero en 1.828 en medio de la crisis de Colombia y de las estériles labores de la convención de Ocaña le es ofrecido el mando supremo; lo asume considerando que es el caso extremo en que lo coloca la convención entre dejar sacrificar el país o salvarlo a su costa. Al consejo de Gobierno que le da el poder absoluto le dice que la soberanía la ejerce la voluntad nacional y que es a ella a quien sirve; y reacciona contra aquel ordenándole suspender las gestiones que dicho consejo adelanta motu propio para establecer una monarquía en Colombia. Al congreso constituyente que convoca y ante el que renuncia le reitera que solo aspira a ser un ciudadano al servicio de la patria.

 

MEDIO ENTRE EXTREMOS

En sus dos proyectos constitucionales de Angostura en 1.819 y Bolivia en 1.826, sugiere Bolívar, la adopción de un cuerpo estatal vitalicio pero, primigeniamente electo. Con esto pretende lograr estabilidad y equilibrio para la república, un mediador neutral y con autoridad que pueda simbolizar unidad del Estado y la nación.

Le preocupa que en nuestros jóvenes países pueda caerse en los extremos ya del poder absoluto o la libertad absoluta, de las "tiranías monócratas" o las "anarquías demagógicas". El punto medio es la suprema libertad social, o legislación civil y penal donde se armonicen los intereses de los individuos y de la sociedad, para el logro del bien común.

Aprecia altamente la República democrática porque proscribió los privilegios nobiliarios, declaró los derechos del hombre, tiene como principios la justicia, la libertad y la igualdad y se expresa en ella la legitimidad que reside en la soberanía popular. Pero teme que en el régimen popular representativo falte solidez, orden, estabilidad y armonía. Por ello piensa que se requieren instituciones que pongan diques a los extremos.

Estos cuerpos permanentes del Estado son complementados con unas medidas de excepción responsables, para el logro del funcionamiento normal, la defensa de las instituciones públicas y el equilibrio de los poderes.

La democracia que concibe tiene como rasgos, en primer lugar la igualdad política que presupone ciudadanos libres e iguales, para la toma de decisiones públicas; no cree que sea "la riqueza la que califica para la política sino las virtudes, el trabajo honesto y una educación mínima. Las medidas en favor de sectores populares están dirigidas a promover su superación y autonomía.

Otro rasgo es la soberanía irrenunciable del pueblo, éste es el depositario, el referente, de la legitimidad, la autoridad y el poder; pero un pueblo que tiene condiciones de posibilidad para ejercer su soberanía, superando la ignorancia, la servidumbre y los vicios políticos.

Otro es la legalidad pública que haya tenido como fuente la voluntad popular y tenga como columna las buenas costumbres, y esté dirigida al logro de la unidad y la conservación de la república. Las libertades civiles son las más necesarias porque son leyes que garantizan los derechos individuales, e importa más los derechos de todos que la organización política.

También otro rasgo es el equilibrio de los poderes originados por el pueblo soberano, para que no haya usurpación del poder público y pueda mantenerse la estabilidad, la "unión el todo" como gusta decir.

La responsabilidad y control de los funcionarios públicos para evitar los abusos es un imperativo de la democracia.

La representación legítima, el funcionamiento de la representación pública, es paso necesario para construir la nueva sociedad. Igualmente defiende la expresión verdaderamente libre de la voluntad popular a través del sufragio limpio.

Considera normal los partidos políticos en tanto no signifiquen demagogia, división y enfrentamientos fratricidas.

Otro rasgo es la armonización de los derechos particulares a los derechos generales siempre y cuando aporte a la independencia, la unidad y permanencia del Estado y la nación, y las transformaciones sociales que deban producirse. Bolívar concibe que hay responsabilidad del individuo con la sociedad, pero que no se pueden usurpar los derechos del ciudadano.

 

DEMOCRACIA INTERNACIONAL

El pensamiento democrático del Libertador se hace patente cuando, en una segunda fase de su lucha aspira a la unidad de la América meridional, antes española, para enfrentar las presiones externas y las pretensiones neocoloniales de Estados Unidos y las reaccionarias monarquías europeas.

Trabaja por forjar una liga o confederación de naciones republicanas y democráticas, propugna por el establecimiento de un orden mundial más justo e igualitario.

Simón Bolívar combate por un proyecto en el que la democracia es el alma del mismo; pero lo hace cuando su viabilidad práctica se enfrenta a los obstáculos inevitables de una herencia feudal que no constituye la base indispensable para erigir el sistema democrático que concibe y que piensa en un ideal que solo puede ser cumplido en una sociedad más avanzada que la burguesa que despunta en América.

El Libertador fue mucho más allá de los intereses de su origen social y de su tiempo. Por eso sigue vigente su legado.

 

2. LIBERTAD E IGUALDAD

El culto por la libertad inspiró la obra de Bolívar. Este ideal lo consideró el "único objeto digno de sacrificio de la vida de los hombres" como lo expresa ante el Congreso Granadino el 23 de enero de 1.815 su convicción temprana al respecto lo condujo a hacer el celebre juramento en el Monte Sacro, en el cual considera que es una causa de la humanidad resolver lo que denomina "el gran problema del hombre en libertad".

 

SOBERANÍA

Esa libertad significaba que no se sufriera opresión alguna y en consecuencia existiera soberanía ya para los pueblos, ya para los individuos. El dominio, la tiranía, el yugo que padecían los pueblos americanos eran antípodas de la libertad a que aspiraba y reclamaba para todos; terminar con la opresión impuesta por España fue su tarea inmediata y por extensión su primera acepción de la libertad; se trataba entonces de conquistar la independencia y la autonomía de nuestros pueblos para que los hijos de América de manera soberana trazaran las rutas de sus propio destino.

Más tarde, al calor de la lucha, independentista, por los efectos favorables del aporte de los esclavos y libertos a la lucha contra los realistas, y ante el ejemplo en que se constituyó Haití como la primera república libre en Latinoamérica de la que ya se obtuvo amplio apoyo, entre otras razones, Bolívar supera sus limitaciones clasistas, como mantuano que era, y va haciendo suya una concepción nueva de la libertad al exigir y postular como reivindicación de primer orden la libertad absoluta de los esclavos; constituía un contrasentido luchar por la libertad sin reconocer la igualdad de los seres humanos en su dignidad y derechos. Desde ese momento la lucha libertadora significaba la emancipación del dominio español para los pueblos y la liberación de cada individuo de la dependencia colonial y de la dependencia personal.

Como lo dejara consignado en el decreto del 6 de julio de 1.816 proclamando la abolición de la esclavitud, para Bolívar no habría más que una clase de hombres: "Todos serán ciudadanos".

 

IGUALDAD REAL

La libertad se asocia entonces indisoluble a la igualdad; Bolívar tendrá como permanente convicción que la igualdad es la ley de leyes y que sin ella "perecen todas las garantías, todos los derechos" como lo señaló ante el Congreso de Bolivia en 1.826. Por eso a la esclavitud la considera delito que viola la dignidad humana y el precepto religioso que concibe al hombre como destinado para la libertad. Asimismo piensa que todos nacen con derechos iguales a los bienes de la sociedad y que son iguales ante la ley como ciudadanos. Además de la igualdad política formal que de por si es un progreso, Bolívar considera la igualdad social como un acto necesario de justicia con la humanidad; por eso tomará medidas sociales favorables a lo que denomina "clases inferiores mayoritarias" excluidas, como la devolución de tierras a los indígenas y medidas contra los abusos y exacciones que sufrían, la repartición de tierras y bienes nacionales a los llaneros y soldados del ejército patriota, la proscripción de los privilegios, las iniciativas para posibilitar el acceso a la educación y por extensión el acceso al ejercicio pleno de los derechos políticos para los grupos sociales excluidos del poder. La justicia se constituye así en presupuesto necesario de la libertad.

 

ESCOLLOS A LA LIBERTAD

El Libertador repudió siempre el despotismo, la tiranía, y cuando se vio obligado a asumir poderes dictatoriales transitorios lo consideró un verdadero infortunio personal y un conflicto de principios; los asumió por la exigencia de la lucha liberadora de disponer de una estrategia única para enfrentar al opresor y en la búsqueda de la unidad y estabilidad de las jóvenes repúblicas, pero asimismo como desesperado esfuerzo para defender su proyecto nacional - popular contra el rumbo disolvente que aristócratas, terratenientes y ambiciosos de toda calaña estaban dándole a la revolución de independencia. Para Bolívar, en la democracia es donde se materializa la libertad; lo contrario significa la tiranía con el sacrificio de la libertad, por eso piensa que la corrupción de los hombres que llegue a ahogar el amor a la libertad es lo que puede poner de moda las monarquías como lo escribiera en carta el 20 de septiembre de 1.822. También recuerda que la anarquía es el otro extremo, el otro escollo, que hace perder la libertad, es "a donde han ido a estrellarse todas las esperanzas republicanas" como lo subraya en el congreso de Angostura en 1.819.

 

LIBERTAD SOCIAL

La libertad social la consideró el término medio justo pues significa armonizar en la legislación civil y penal los intereses individuales y sociales para el logro del bien común, que significa que los interese personales no pueden sacrificar los intereses de las mayorías, pero así mismo que el Estado no pueda pisotear los derechos individuales.

La convicción bolivariana se hizo más evidente en la resuelta resistencia a los intentos de imponer una monarquía en Colombia o de coronarle a él como Cesar o Napoleón. En una de sus misivas refiriéndose a ese asunto, dejará esta célebre y aguda sentencia para ser recordada en la posterioridad: "El titulo de Libertador es superior a todos los que ha recibido el orgullo humano. Por tanto es imposible degradarlo". Su gloria personal la concebía Bolívar como ser consecuente defensor de sus proyectos libertarios, por igualdad, justicia y democracia.

 

3. BOLÍVAR Y LA REVOLUCIÓN SOCIAL

"La igualdad entre los hombres siempre estuvo presente en el pensamiento de el Libertador."

El proceso de guerra por la independencia de Hispanoamérica, presenta dos claras etapas: 1.808 - 1.815 y 1.816 - 1.825.

 

a. PRIMERA ETAPA (1.808 - 1.815): EL TEMOR CRIOLLO

Durante esa fase que tuvo como escenarios principales a México, Venezuela, Nueva Granada, Río de la Plata y Chile, se crearan las juntas de gobierno, en cada uno de los territorios.

Este movimiento juntista se caracterizó por una falta de definición política, que retardó en muchos lugares la proclamación de la independencia y una declaración de medidas tendientes a mejorar la situación social de los sectores pobres de la población. Estas carencias se explican, debido a que las fuerzas sociales principales que jalonaban la rebelión anticolonial estuvieron conformadas en casi todas partes por elementos de las clases dominantes, hacendados y comerciantes, que buscaban liberarse del dominio español, pero sin cambiar el orden de clase establecido.

Temían que la participación de las masas explotadas provocara una sublevación incontrolada de esclavos y peones indígenas que llevara a una radicalización del movimiento. Sin embargo a pesar de la oposición de las clases dominantes a la participación popular en el movimiento independentista, en esta etapa, se desencadenaron en algunas regiones de Hispanoamérica verdaderas revoluciones sociales. Tal es el caso, de la gran rebelión popular de Hidalgo y Morelos en 1.816 en el virreinato de Nueva España -hoy México-. Este levantamiento tuvo un contenido revolucionario por la masiva participación de las clases explotadas, la aprobación de decretos radicales, como la abolición de la esclavitud y la servidumbre, y la amenaza de repartir las grandes haciendas entre los sectores populares. Casos similares se sucedieron en Uruguay con José Artigas, Paraguay con Gaspar Rodríguez de Francia, entre otros.

Una situación contraria se presentó en Venezuela, donde los españoles y criollos partidarios de las monarquías, lograron indisponer a las masas populares contra la independencia y movilizaron contra el gobierno criollo, instaurado a través de la junta, en 1.810. Allí, el movimiento independentista fue considerado desde sus inicios como un asunto exclusivo de los grandes plantadores esclavistas. Ni siquiera la vinculación del venezolano Francisco de Miranda, quien había participado en la revolución francesa de 1.789, pudo imprimirle un rumbo más avanzado al gobierno criollo, aunque en 1.811, logró que el congreso emitiera una declaración de independencia e instaurara la República.

El desinterés de los ricos venezolanos por atender los problemas de los sectores populares, manifestado en la falta de medidas dirigidas a mejorar la situación de éstos, condujo a que la participación social por la independencia fuera muy reducida, durante la primera república. Ni la tardía promesa de Miranda, de conceder la libertad a los esclavos que se sumaran al ejército patriota, contribuyó a mantener el gobierno criollo y el proceso independentista. Más bien, este llamado, atemorizó a los plantadores que abandonaron la junta, acelerando así el fin de la primera república (1.812).

Algo similar sucedió con la segunda República venezolana. Las mismas limitaciones impuestas al movimiento por las clases dominantes criollas, la llevaron al fracaso, agravadas en esta ocasión porque los realistas lograron atraer a sus filas a las masas desposeídas, en especial a los llaneros, gracias a promesas demagógicas y al odio que estas guardaban hacia los opulentos hacendados. El propio José Tomás Boves, al mando del ejército español, ocupó las propiedades de los ricos criollos y ofreció la libertad a los esclavos, lo que sirvió para conseguir el apoyo de importantes sectores explotados que contribuyeron a derrotar las fuerzas del Libertador y a terminar con la segunda República, en 1.814.

Para este momento, Bolívar aún no había logrado comprender el inmenso potencial revolucionario de los sectores oprimidos, como los esclavos, indígenas, etc., que podían constituir una fuerza importante en el derrocamiento del dominio español, pero pronto llegaría a entenderlo.

 

b. SEGUNDA ETAPA (1.816 - 1.825): LA PARTICIPACIÓN POPULAR

En esta etapa, Bolívar le imprime al proceso emancipador hispanoamericano un contenido popular y un espíritu unitario a la lucha. Su paso por las tierras haitianas le ayudó a comprender que la lucha por la independencia no era un asunto exclusivo de las clases dominantes criollas, sino que era preciso incorporar a las masas oprimidas para vencer a los enemigos realistas.

España, al desatar la guerra de reconquista, hacia 1.814, con los métodos de terror, de Pablo Morillo, afectó por igual a las diferentes clases de la sociedad hispanoamericana. Desmontó las medidas tomadas por Boves y se declaró defensora de la esclavitud. Este cambio de situación, creo condiciones necesarias para que se gestara la idea bolivariana de la unidad de los distintos sectores sociales contra la dominación española.

Llevar adelante la independencia sería posible gracias a la unión de los patriotas y a la incorporación de las masas populares a la lucha, siempre que se superaran contradicciones al interior de este movimiento. Comprendiendo entonces la urgente necesidad de la participación de todas las clases y para poner en marcha un gran levantamiento de masas, Bolívar proclamó el 6 de junio de 1.816, la absoluta abolición de la esclavitud.

El decreto decía en una de sus partes:

"La desgraciada porción de nuestros hermanos que ha gemido hasta ahora bajo el yugo de la servidumbre, ya es libre. La naturaleza, la justicia y la política exigen la emancipación de los esclavos. En lo futuro no habrá en Venezuela más que una clase de hombres: Todos serán ciudadanos"

Con esta proclamación, Bolívar procuraba la integración de un gran movimiento social, pero para la rica historia de nuestras naciones, desde ese momento, quedó definitivamente unido a la causa popular, y completamente identificado con el principio de la igualdad, haciendo coincidir la aspiración de la independencia con la abolición de la esclavitud. "Me parece una locura -diría en carta al general Santander el 10 de mayo de 1.820- que en una revolución de libertad se pretenda mantener la esclavitud".

En los inicios de aplicación de este decreto los plantadores se opusieron por que no querían de ninguna manera desprenderse de sus esclavos, y los trabajadores negros desconfiaban tras siglos de opresión. Pero luego, este objetivo encontró un amplio apoyo de los sectores explotados, gracias a la complementación con otras medidas revolucionarias.

El proyecto bolivariano con un amplio programa de reformas combinaba la independencia política con propósitos de liberación social: la abolición de la esclavitud, de la servidumbre y del sistema de diferenciaciones de clases sociales. Entre sus proyectos revolucionarios, Bolívar incluyó la democratización de la propiedad rural a través del decreto del 10 de octubre de 1.817, que disponía el reparto entre sus oficiales y soldados de todas las propiedades confiscadas a los enemigos de la independencia. Estas medidas, y otras, como el ascenso dentro del ejército bolivariano por méritos de guerra y no por la posición social, la incorporación de miles de esclavos liberados en las plantaciones les dieron a sus tropas un aspecto de ejército popular.

Al conseguir el respaldo de la población humilde las tropas bolivarianas se volvieron incontenibles, desde ese momento Bolívar solo confiaría a las masas populares el destino de la lucha. Así escribía a Francisco Antonio Zea, vicepresidente de Venezuela el 30 de junio de 1.819:

"Nada hay que pueda detenernos si el pueblo nos ama. Las fuerzas del enemigo no alcanzaran a contener a los paisanos. Los españoles temen no solamente al ejército sino al pueblo, que se manifiesta extremadamente afecto a la causa de la libertad".

Gracias al apoyo llanero y popular en general, Bolívar obtuvo grandes victorias militares dando la libertad a un gran número de pueblos. Como reconocimiento Bolívar fundó en Angostura, Venezuela, 1.819, en el corazón de los llanos las primeras instituciones de la futura gran nación que debía agrupar las antiguas colonias españolas.

La igualdad entre los hombres estuvo siempre presente en el pensamiento del Libertador. Siendo consecuente con sus concepciones, emitió decretos antifeudales en los diferentes territorios libertados, que él deseaba conformaran la gran nación latinoamericana. En el virreinato del Perú por los decretos de Trujillo (8 de abril 1.824), Cuzco (4 de julio de 1.825) y Chuquisaca (14 de diciembre de 1.825) disponía la abolición legal de la servidumbre, del tributo y la conversión del indio en ciudadano. También Bolívar decidió la disolución de las comunidades indígenas para transformar a sus habitantes en propietarios individuales libres; con ello pretendía eliminar las formas más atrasadas de la producción precapitalista; estas medidas se dirigían a crear una clase de campesinos indígenas libres y a liberarlos de la dominación de los hacendados.

Para Bolívar la independencia no podía ser posible si no se eliminaban las formas más inhumanas de explotación, y si no se modificaba sustancialmente la organización social de clases de Hispanoamérica. Este concepto de la independencia quedó claramente expuesto por el propio Bolívar en su proclama del 5 de agosto de 1.817:

"Todo lo inicuo, todo lo bárbaro, todo lo odioso se ha abolido, y en su lugar tenemos la igualdad absoluta hasta en las costumbres domésticas. La libertad hasta de los esclavos que antes formaban una propiedad de los mismos ciudadanos. La independencia en el más alto sentido de esta palabra sustituye a cuantas dependencias antes nos encadenaban".

Los intereses de las masas populares estaban siempre contemplados en el propósito de Bolívar por la independencia de Latinoamérica. De ahí, que en todas sus actividades revolucionarias de la lucha por la liberación nacional, concebía con absoluta claridad, la idea, de que la libertad política solo sería posible si se acompañaba de profundos cambios económicos y sociales. Para el Libertador, la liberación de América Latina debía pasar ineludiblemente por el "camino de la revolución".

 

4. UNIDAD LATINOAMERICANA Y ANTIIMPERIALISTA

PRIMEROS PRONUNCIAMIENTOS

Los Estados del Istmo de Panamá hasta Guatemala formarán quizás una asociación"

" La Nueva Granada se unirá con Venezuela... esta nación se llamará Colombia como un tributo de justicia y gratitud al creador de nuestro hemisferio"

La primera manifestación acerca de la unidad se encuentra en la carta de Jamaica:

Bolívar concibe la unidad de manera visionaria:

"Es una idea grandiosa pretender formar de todo el nuevo mundo una sola nación, con un solo vínculo que ligue sus partes entre sí y con el todo. Ya que tiene un origen, una lengua, unas costumbres y una religión, debería por consiguiente, tener un solo gobierno que confederase o uniese a los diferentes Estados que hayan de conformarse"

El Libertador aspiraba a que todos los países que conforman hoy Latinoamérica se rigieran por unos principios constitucionales que contuvieran un proyecto político social para todos basado en las nociones de soberanía, independencia, democracia, igualdad y libertad para sus pueblos.

 

ESLABONES DE UNIDAD

A pesar de tan temprana visión, el Libertador debió esperar cuatro años antes de realizar los primeros pasos con relación a la unidad Latinoamericana.

.Primero: El 17 de diciembre de 1.819 una vez liberada Bogotá, cuando Bolívar regresó a Angostura y a instancias suyas un congreso constituyó la República de Colombia, integrada por neogranadinos (que así se llamaban los de la Nueva Granada ) y venezolanos.

.El segundo jalón integrador se llevó a cabo el 28 de noviembre de 1.821. En esa fecha Panamá se emancipó del dominio absolutista (de los partidarios de la corona española), y por voluntad propia se incorporó como una nueva provincia a la república que Bolívar construía.

.El tercer episodio se sucede el 30 de noviembre de 1.821 cuando los dominicanos proclaman su emancipación y solicitan su incorporación a la Colombia bolivariana. Pero este acto de unidad se frustra al ser invadida Santo Domingo (como se llamaba a esta parte de la isla que dominaron los españoles), y ser anexada por sus vecinos de Haití (los que ya en 1.801 también la habían incorporado cuando los haitianos declararon la autonomía de la isla respecto a Francia).

 

ETAPA CONFEDERATIVA

.Con el tratado de alianza y confederación eternas entre Perú y Colombia del 6 de julio de 1.822 comienza la etapa confederativa de los proyectos integradores. Bolívar y San Martín lo ratifican, en su entrevista de Guayaquil. Esta es realizada después que en Pichincha, con la ayuda de tropas enviadas por San Martín, el brillante general Sucre y el ejército patriota derrotara los españoles liberando toda la región de Quito e incorporándola a la Gran Colombia.

.Tres meses después, el 21 de octubre, se firmaba un nuevo tratado entre Chile libertada por los patriotas encabezado por O'Higgins y la Colombia bolivariana, el cual también establecía la unión tanto en la paz como en la guerra.

.México sería la tercera pieza de la unidad

Latinoamericana, tras la caída del fugaz imperio de Agustín Iturbide: el 3 de octubre de 1.823 se firmó con la república mexicana un convenio de alianza y confederación, cuyo objetivo estratégico, además de expulsar a España de Cuba y Puerto Rico, era disponerse a marchar juntos al combate contra un nuevo enemigo, el expansionismo de los EE.UU.

.Al concluir la primera parte del sistema confederativo del Libertador, la mayoría de las repúblicas latinoamericanas se habían aliado con la Gran Colombia. Solo faltaba el paso final del proceso de unidad que se intentó dar con la convocatoria al congreso anfictiónico de Panamá en 1.826. Este fue convocado por Bolívar en calidad de presidente del Perú, país que le había solicitado su ayuda y le otorgó plenos poderes para organizar la lucha contra la amenaza que significaba los ejércitos españoles, los que fueron finalmente derrotados en Junín y Ayacucho.

 

EL CONGRESO ANFICTIÓNICO

Bolívar convoca a los gobiernos de Colombia, Chile, México, Río de la Plata y Centroamérica a enviar sus delegados al Istmo de Panamá. En su misiva el 7 de diciembre de 1.824 expresaba que este lugar se encontraba a igual distancia de los extremos del continente y de Europa, Asia y África.

Dos Estados latinoamericanos no fueron invitados: Haití debido al anexionismo practicado por su dictador Boyer contra los independentistas dominicanos y Brasil que tras su emancipación política se había constituido en imperio, mantenía la esclavitud y ocupaba territorio uruguayo contra la voluntad de este pueblo. Paraguay declinó aceptar la invitación. Los EE.UU. no fueron invitados por Bolívar; Santander contra los deseos del Libertador fue quien creyó conveniente invitarlos. Se invitó en calidad de observadores a Holanda y Gran Bretaña, potencias europeas que no participaban de la reaccionaria Santa Alianza.

El congreso se inauguró el 22 de junio de 1.826 con 4 países participantes: Colombia, México, Perú y Centroamérica; el Río de la Plata , Bolivia y Chile no asistieron; los EE.UU. tampoco llegaron a participar. El 15 de julio de 1.826 se firmó el tratado de Unión, Liga y Confederación perpetúas; solo faltaba que las instancias pertinentes en cada república lo ratificaran para que fuese efectivo y entrara en vigor. Pero esto no sucedió, pues ningún Estado ratificó el tratado de Panamá. Una oleada reaccionaria que se extendió por el continente frustró los proyectos de unidad latinoamericana que había tenido en Bolívar su principal gestor.

El Libertador quería fundar una "República de Naciones" lograr la unidad continental y contribuir a establecer un orden mundial más justo e igualitario. Al no lograrse forjar la liga de naciones republicanas, democráticas, independientes y soberanas, Bolívar piensa en construir al menos una federación de los Andes.

 

PRECURSOR DEL ANTIIMPERIALISMO

Las diferencias del Libertador con los EE.UU. tenían graves antecedentes. El expansionismo norteamericano ya había empezado a devorar tierras latinoamericanas.

En diciembre de 1.817 las fuerzas armadas estadounidenses ocupaban la Florida y expulsaron de allí a los independentistas que seis meses atrás habían proclamado la república y establecido un gobierno patriótico en el estratégico puerto de Fernandina. El monarca español estuvo de acuerdo con los límites nuevos que impuso el invasor, de esta manera los norteamericanos legalizaron su despojo a cambio de reconocer la frontera hispana de Texas y entregar a Fernando VII una indemnización en dinero.

En el mismo año 1.817, goletas estadounidenses que estaban llevando pertrechos de guerra a las tropas españolas fueron retenidas y decomisada su carga, situación que condujo a una agria polémica entre Bolívar y el agente de negocios norteamericanos, lo que llevó finalmente al Libertador a cancelar abruptamente las conversaciones y a declarar la disposición del pueblo venezolano a combatir contra quienes sea necesario para defender su soberanía e independencia.

Otra diferencia se produjo en torno al caso cubano. Debido a que fueron descubiertos en 1.823 los proyectos de las sociedad secreta "soles y rayos de Bolívar", que tenían como objetivo proclamar la república de Cuba, algunos revolucionarios marcharon a Colombia para elaborar nuevos planes de independencia de la isla auspiciada por el Libertador quien además los impulsaría en el congreso de Panamá. Pero el gobierno estadounidense conminó enérgicamente a Colombia y México a no incitar a los esclavos de las Antillas a sublevares y a abstenerse de realizar cualquier expedición para independizar dichas colonias hispanas.

Asimismo, el gobernante James Monroe rechazó en 1.824, el planteamiento colombiano de prohibir y perseguir el tráfico de esclavos; los EE.UU. eran el principal país esclavista del mundo, por eso entre otras razones el Libertador quien era un firme partidario de la abolición de la esclavitud los excluyó del congreso anfictiónico.

Posteriormente, la pérfida actitud del agente diplomático en Bogotá William Henry Harrison quien luego fue presidente norteamericano, de apoyar a los implicados en el intento de asesinato del Libertador cuando la conspiración septembrina, condujo a Bolívar a formarse definitivamente la idea de que ese país, los EE.UU., parecían destinados por la providencia para plagar a nuestros pueblos de miseria a nombre de la libertad, avizorando el nefasto papel del imperialismo yanki.

El Libertador asumió los retos de ese nuevo conflicto, por eso es precursor del antiimperialismo, de la lucha contra el neocolonialismo, y por un nuevo orden mundial basado en la justicia y el respeto a la soberanía de los pueblos.

 

5. GUERRA Y POLÍTICA

Siendo la política para Bolívar, esa noble labor dirigida a lograr el orden y buen gobierno de la comunidad - Estado, entonces ella solo puede significar un esfuerzo organizador y constructivo de la sociedad. Alrededor de ese sentido es que Bolívar asigna un papel al conflicto político y condena este conflicto cuando no juega un papel constructivo, cuando significa inestabilidad y división. La guerra, como fuerza materializada, es instrumento de la política y por tanto su papel transitorio está dirigido a lograr controlar situaciones en que el uso de la fuerza se justifica y poder así encausarlas hacia los objetivos políticos ordenadores de la sociedad; el pensamiento del Libertador en este sentido es claro y explícito, por eso condenó el derramamiento de sangre inútil e injusto y consideró irregular y excepcional la guerra a muerte pasando a exigir su regularización respetando el "derecho de gentes" o normas reguladoras de los conflictos armados. Los fines superiores de la política guían y dan sentido a la guerra convirtiendo ésta en medio subordinado de aquella.

 

FINES SUPERIORES

Para el libertador fines superiores son la libertad, la igualdad, la justicia, la democracia; por eso fue a la guerra, por que ella era justa y sus objetivos eran legítimos para los pueblos; fue una guerra de descolonización, guerra por la soberanía, guerra emancipadora, y guerra civil con hondos contenidos sociales; fue una guerra de liberación por un proyecto nacional - popular; este fue el tipo de guerra que consideró valida como recurso de su lucha política, como medio para lograr la paz, la prosperidad y permanencia de estas jóvenes repúblicas.

 

POTENCIALIDAD DESTRUCTIVA

La guerra justa que liderara Bolívar en Hispanoamérica por sus características fue en extremo devastadora en términos humanos y materiales, los costos fueron singularmente elevados, con un alto nivel de violencia, y un profundo impacto social y político; fue una guerra sin soluciones a medias, pues el objetivo era absolutamente definido: lograr liberarse de la opresión y el dominio colonial, objetivo que no permitía transacciones con resultados a medias. Estas circunstancias pusieron a prueba las habilidades militares y muy especialmente las capacidades políticas del Libertador para impedir que la guerra per-diera su carácter instrumental y por tanto controlar su potencialidad destructiva. Fue consciente de ello y por eso planteó que esa potencialidad indicaba que la guerra por sí misma portaba los principios de su propia destrucción, inevitable violencia que había que canalizar dentro de un proyecto político y social pues el objetivo era forjar en los combates una nación libre y un nuevo Estado al servicio de esa nación.

 

SOLUCIÓN POLÍTICA

La política no se reducía entonces a la coacción o violencia, esta fuerza utilizada como guerra era un medio extraordinario para facilitar los fines de la política en circunstancias que exigían su utilización. A Sucre le escribió en octubre de 1817 diciéndole respecto a los disidentes de Cumaná, que "La política más que la fuerza, debe obrar en esa provincia". La negociación, el equilibrio, la moderación y el sentido de las proporciones eran recursos de la política que re-conocían consustancial a ella el juego de intereses y lo que Bolívar denomina la existencia de las oposiciones generales; a Santander le escribía en tal sentido el 23 de febrero de 1825 diciéndole que: "En política nada vale tanto y cuesta menos como las demostraciones de respeto y consideración, sobre todo cuando la superioridad es marca-da y no se puede atribuir a timidez".

El episodio del Armisticio de 1820 con Morillo es el ejemplo más elocuente de la concepción bolivariana al respecto, al general español le insistía que prefería la paz a la guerra, a pesar que el resultado de la campaña le era favorable y se perfilaba la derrota militar del invasor. Esto porque Bolívar reconocía que la guerra es uno de los fenómenos más azarosos, con consecuencias impredecibles e inciertas, como lo recordó a Santander en la carta del 11 de enero de 1820: "La suerte de la guerra es impenetrable para los hombres... la fortuna es generalmente ciega. por lo tanto valía la pena negociar si con ello era razonable esperar consecuencias positivas a la causa independentista." El Libertador pensaba en como ahorrar sufrimiento y penalidades innecesarias, dado el efecto devastador de la guerra, en el cumplimiento de la tarea histórica de expulsar al opresor y con-quistar la independencia y el bienestar de los pueblos americanos.

 

SITUACIÓN ESTRATÉGICA

La conquista de los objetivos de la guerra liberadora era lo que podía poner término a las penalidades provocadas por el dominador español. El acuerdo con Morillo no lo permitió y la guerra prosiguió hasta una solución fundamentalmente militar, a pesar de la flexibilidad política ofrecida por Bolívar la que volvió a expresar antes del reinicio de las operaciones militares, al general español La Torre que mandaba las tropas para entonces: "Cuando la paz pueda arreglarlo todo, no es prudencia aventurar la suerte de un pueblo que ambos llamamos nuestro". Las nuevas condiciones creadas, favorables a los patriotas condujo al Libertador a la denuncia del armisticio y la continuación de la guerra para derrotar los ejércitos españoles. Bolívar mostraba que la estrategia militar que busca la batalla decisiva debe lograr darla en condiciones más propicias y en las circunstancias más ventajosas posibles; que no se trata de "buscar batalla" sino procurar una situación estratégica tan ventajosa que si en si misma no produce la definición de la contienda su continuación en batalla la haga irreversible.

Su testimonio, acerca de este episodio, recogido en el Diario de Bucaramanga, es suficientemente revelador de sus dotes de estratega: "El armisticio de seis meses que se celebró entonces no fue para mi sino un argumento con que hacer ver al mundo que ya Colombia trataba como de potencia a potencia con España; un argumento también para el importante tratado de regularización de la guerra. que ponía fin a aquella horrible carnicería de matar a los vencidos, de no hacer prisioneros de guerra, barbarie española que los patriotas se habían visto en el caso de adoptar en represalias... Por otra parte. era provechoso para la República y fatal para los españoles., la política de Morillo nada podía adelantar entonces en Colombia y la mía obraba activa y eficazmente en todos los puntos ocupados todavía por las tropas de este general. Hay más aún, el armisticio engañó también a Morillo y lo hizo irse para España dejando el mando de su ejército al general La Torre , menos activo y menos capaz".

La continuación de la guerra hasta expulsar el último soldado español del suelo suramericano estuvo guiada por estas apreciaciones bolivarianas acerca de la relación entre guerra y política. Esta tenía la tarea de hacer una aplicación controlada de la fuerza y así preservar la línea divisoria entre la creatividad política y la destrucción; en carta del 26 de mayo de 1820 a Guillermo White le manifestaba que si hay alguna violencia justa es aquella que se emplea en hacer a los hombres buenos, y por consiguiente felices.

 

6. LA EDUCACIÓN Y SU IMPORTANCIA

INTRODUCCIÓN

Bolívar consideró la ignorancia como una de las peores calamidades sociales: "los pueblos ignorantes llevan en su propia entraña el germen maligno que terminará por aniquilarlos". Estaba plenamente convencido que la educación es el fundamento de toda grandeza individual, social, política y nacional. "La instrucción es la felicidad para la vida" dice en una carta del 25 de Abril de 1825 a su hermana María Antonia; continúa diciendo en la misiva: "el ignorante está próximo a revolverse en el lodo de la corrupción, se precipita luego infaliblemente en el lodo de las tinieblas y de la servidumbre..., el ignorante, pobre viajero de la niebla es carne dolida de opresión y de miseria".

El Libertador consideraba la educación como complemento esencial de individuo: "un hombre sin estudios es un ser incompleto", añade en la carta citada.

IMPORTANCIA

"La grandeza de los pueblos se mide por sus obras. Obra aquí reviste el más amplio de sus significados. Por obras entendemos también las ideas" escribió Bolívar. Dada la importancia de la educación asignaba un significativo papel a los gobiernos al respecto: "la educación popular debe ser el cuidado primogénito del amor paternal del congreso" expresa en su inmortal discurso de Angostura; aquí recuerda igualmente que "moral y luces son los dos polos de la república". En su decreto del 20 de Junio de 1820 dice: "la educación literaria y civil de la juventud es uno de los primeros y más paternales cuidados del gobierno".

Sin el fundamento de la educación no hay grandeza nacional posible; Bolívar lo expresó en frases elocuentes: "la nación será sabia, virtuosa, guerrera si los principios de su educación son sabios, virtuosos y militares; ella será imbécil, supersticiosa, afeminada y fanática, si se cría en la escuela de los errores. Por esto es que las sociedades ilustradas han puesto siempre la educación entre las bases de sus instituciones políticas... En efecto, las naciones marchan hacia el término de su grandeza con el mismo paso con que camina la educación".

Bolívar se preocupó ante todo por la educación primaria. Ella saca al hombre de la tiniebla absoluta a un mundo de perspectivas y bajo el punto de vista político era condición indispensable para el ejercicio de los derechos. Una de las condiciones para ser ciudadano activo era "saber leer y escribir"; al congreso de Bolivia al explicar su sistema electoral le propone que no se pongan otras exclusiones que "las del crimen, de la ociosidad y de la ignorancia absoluta" considera que sólo "saber y honradez, no dinero, es lo que requiere el ejercicio del poder público".

 

PRINCIPIOS PEDAGÓGICOS

El concepto bolivariano sobre las finalidades de la educación es el mismo que encontramos en grandes pedagogos. Para el Libertador se trata de "formar el espíritu y el corazón de la juventud". Opina que "la educación de los niños debe ser siempre adecuada a su edad, iniciaciones, genio y temperamento".

Considera que la enseñanza de la historia y de los idiomas "debe principiarse por lo contemporáneo, para ir remontando por grados a los tiempos oscuros de la fábula". Al respecto también Martí expresaría: "la historia de América, de los Incas acá, ha de enseñarse al dedillo, aunque no se enseñe la de los arcontes de Grecia. Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra" (en: Nuestra América).

La preocupación por la educación de su sobrino deja entrever algunos principios que concebía el Libertador: "la geografía y la cosmografía deben ser los primeros conocimientos que debe adquirir un joven. La estadística es un estudio necesario en los tiempos que atravesamos".

Expresó asimismo: "abundan entre nosotros médicos y abogados, pero nos faltan buenos mecánicos y agricultores, que son los que necesita el país para adelantar en prosperidad y bienestar".

Tiene un concepto integral de la educación, insiste por ejemplo que de nada sirve un caudal enorme de conocimientos sin una vida honesta, sin una norma recta de moralidad: "la enseñanza de la buenas costumbres o hábitos sociales es tan esencial como la instrucción"; es necesario entrenar al niño en el manejo de estos instrumentos sociales, de la bella literatura y la buena música, en el disfrute del arte en general, de la naturaleza y de los secretos y belleza que en-cierra, en fin, considera Bolívar que el hombre es además de cerebro imaginación y sentimiento. Sobre poesía escribió que: "deberá enseñárseles a aprender y recitar las composiciones escogidas de los grandes poetas", y acerca del baile decía que: "es la poesía del movimiento que da la gracia y la soltura a la persona, a la vez que es un ejercicio higiénico".

Se muestra decidido partidario del estudio de las matemáticas por-que "nos enseñan el análisis en todo, pasando de lo conocido a lo desconocido, y por ese medio aprendemos a pensar y raciocinar con lógica".

Acerca de la enseñanza del idioma propio, dice que: "siendo la palabra vehículo de la instrucción es de los cuidados primeros del director que la dicción sea pura, clara y correcta, es decir, que no se ad-mita barbarismo ni solecismo; que se de el valor a los acentos y se llamen las cosas por sus propios nombres sin alterarlos".

El Libertador, enemigo de los castigos corporales se mostraba adepto a los métodos que, estimulando al alumno, le abren horizontes a sus iniciativas y lo conducen suave pero irresistiblemente por el escarpa-do sendero de su propia superación: "la adquisición de los premios, de los actos extraordinarios de aplicación, de honor y de cualquier otro sentimiento noble, no los borrará el olvido, antes bien, se recomendarán a la memoria con aprecio".

Enumera Bolívar todas las condiciones exigidas por la moderna ingeniería escolar en esta clase de situaciones: forma, proporción y situación, de acuerdo con el fin que se pretende; solidez, extensión, elegancia, aseo, comodidad y facilidades para el recreo de la juventud.

Pensando en un gran plan de educación consideraba de especial atención del gobierno "delinear y hacer construir colegios los que se necesiten en toda la república" y agregaba que: "la cámara determinará el número de colegios que deben construirse, señalará la provincia y, si es posible, la posición que precisamente debe ocupar ca-da uno, calculando para esto las ventajas del lugar, por su facilidad de reunir allí los niños, por la salubridad del terreno, por la abundancia y bondad de los alimentos".

 

 

 

 

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